Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

'Lavolpismo'

2020-04-24 | David Faitelson
Comparte en:

A Ricardo Antonio La Volpe le sobran tantos o más detractores como seguidores, pero la realidad es que cuando el futbol mexicano intente medir el legado del entrenador argentino-mexicano, no tendrá otro remedio más que colocarle en un sitio de gran privilegio.

La Volpe anuncia que ha llegado el momento de decir adiós como entrenador y deja abierta la puerta para trabajar como director deportivo o mantenerse en lo que mejor ha hecho durante su trayectoria: guiar la carrera de jóvenes futbolistas.

Nos puede gustar o no su personalidad, carácter, irascibilidad, pero de lo que no debemos de tener ni una pizca de duda, es que se trata de unos de los grandes entrenadores en la historia del futbol mexicano.

Y empezaré corrigiendo que La Volpe no debería ser considerado extranjero en México. Para mí es más un entrenador mexicano que argentino. Su formación, sus bases, sus creencias y su vida misma ocurrió aquí.

Su influencia más notable fue siempre el futbolista y el futbol mexicano en general. La Volpe dedicó horas y horas a la formación del jugador y también logró darle a la mayor parte de sus equipos un sello, una identidad y un estilo propio.

Su obra tocó y trastocó al aficionado, al directivo, al futbolista, al entrenador y al periodismo. Durante sus años de gran florecimiento, se habló en México de una 'corriente Lavolpista', que se identificaba por salir jugando desde atrás (hecho que en su momento apreció el propio Pep Guardiola y lo utilizó como ejemplo en algunos de sus textos) por abrir la cancha, por tratar de tomar riesgos y por un juego ofensivo y espectacular que terminaba satisfaciendo a la tribuna.

El 'Lavolpismo' existió, le guste o a no a algunos, lo nieguen o lo escondan otros, existió y dejó una profunda huella en nuestro futbol.

La Volpe dice que su mejor momento ocurrió en la Copa de las Confederaciones del 2005, cuando México sorprendió y le jugó de tú a tú a algunas de las más grandes potencias del juego, cuando sólo restaban 365 días para la Copa del Mundo.

Coloca a esa Selección de Rafael Márquez, de Jared Borgetti, de Andrés Guardado por encima del Atlante de los noventa (su único título oficial en el futbol de México) y por encima de aquel Atlas que estuvo a segundos de lograr la hazaña en el Nemesio Díez de Toluca, que dejó prácticamente coronado para irse con la Selección Mexicana.

Como cualquier otro entrenador, Ricardo La Volpe tuvo sus momentos muy buenos, buenos, regulares, malos y muy malos, quizá el de peor recuerdo fue la forma en que salió de Chivas en su segunda etapa como entrenador de ese club y aquel 5-0 cuando dirigía al América en el Clásico nacional, y por supuesto la poco afortunada irrupción con Boca Juniors que le significó tirar por la borda un título del futbol argentino que el equipo Xeneize tenía, prácticamente, en la bolsa.

Sus grandes desencuentros con otros personajes del juego también venían incluidos en el decálogo del 'Lavolpismo'. "No", responde categórico sobre si la presencia de Cuauhtémoc Blanco hubiese cambiado el resultado de la Selección Mexicana en el Mundial de Alemania 2006.

“Igual hubiésemos perdido con Argentina”. O sobre la decisión de colocar a Evanivaldo Castro 'Cabinho' por encima de Hugo Sánchez en su once ideal del futbol mexicano. “Cabinho era mejor que Hugo”.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ASÍ CATALOGAN LOS COLABORADORES DE RÉCORD EL LEGADO DE LA VOLPE

Ignacio Trelles, Raúl Cárdenas, José Antonio Roca, Manuel Lapuente, Bora Milutinovic, Miguel Mejía Barón, Javier Aguirre, Víctor Manuel Vucetich, Enrique Meza, Ricardo Ferretti y Ricardo La Volpe. El 'once ideal' de los entrenadores mexicanos.

Para mí, el legado de La Volpe está ahí y sería inadmisible no reconocérselo y no aprovechar hoy que él mismo se ha puesto al servicio de los clubes o de la Selección para aportar sus conocimientos y experiencia. El 'Lavolpismo' tendrá siempre un sitio preferencial en la historia del futbol mexicano.