RECORDLogoRECORD

Opinión

Alberto Bernard

Jefe de contenidos de TVC Deportes. Alberto Bernard desnuda los mitos y realidades del futbol con base en la estadística.

Odiosas pero necesarias comparaciones

2019-06-09 | Alberto Bernard
Comparte en:

Mito: Tata Martino tiene un estilo de juego más definido que Juan Carlos Osorio.

Realidad: Tanto el argentino como el colombiano arrancaron con buenos resultados su gestión al frente del equipo nacional.

Los dos comparten su devoción por Marcelo Bielsa, la figura táctica 1-4-3-3. Con una línea de cuatro defensores, tres volantes (uno central y dos interiores mixtos) y tres en punta (un centrodelantero y dos extremos).

Los dos comparten la idea de salir jugando desde su propia área, Martino busca una mayor elaboración, mientras que Osorio intenta hacerlo de manera más directa.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR LA COLUMNA: EL PASO PERFECTO

Mientras que el 'Tata' mantiene las 'formas' de juego y parece que no le afecta el rival, a Juan Carlos parecía que era más importante la propuesta del rival que el desempeño propio y ejecutaba sus mentadas “rotaciones”. En ese aspecto el argentino parece más claro y el colombiano daba la impresión de que no dominaba un estilo y sacrificaba el trabajo por conseguir neutralizar al rival.

Hasta el momento la única diferencia en las tareas de los jugadores es de extremos. Con Martino buscan la diagonal hacia el centro, buscan asociarse , va de afuera hacia dentro. Con Osorio era diferente buscaban la línea de fondo de forma más continua.

En un punto importante que coinciden es que los dos arrancaron con buenos resultados. Hay que recordar que Osorio tuvo un porcentaje muy alto de efectividad, pero tuvo derrotas que todavía hoy recordamos. Martino hasta el momento no ha vivido exámenes importantes.

Conclusiones: Más allá de lo futbolístico lo que parece es que el Tata logró llegarle más rápido al jugador mexicano. Con una metodología más flexible, sumada a su personalidad adaptable hasta el momento contrario a la obsesiva de su antecesor, con un manejo de grupo más paternal a diferencia de lo serio de Osorio, discursos con ideas claras en el trabajo dentro del terreno de juego, menos complejos y esquematizados que los del colombiano. Es apenas el arranque, hasta el momento lo más difícil para el argentino es la gestión de los europeos, habrá que esperar el momento de los partidos importantes para saber si los va a extrañar o no.

Odiosas pero necesarias comparaciones