Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

¿Y la piedra?

2022-03-24 | CHRISTIAN MARTINOLI
Comparte en:

La Selección Mexicana de Gerardo Martino no enamora, y será difícil que en tres partidos logre hacerlo. Sin embargo, la obligación de ganar sigue intacta por cuestiones históricas y porque el margen de error cada día es menor.

Nadie quiere imaginarse una derrota hoy contra Estados Unidos, porque dejaría al equipo muy tocado y con serias complicaciones de pase directo al Mundial como en aquella macabra Eliminatoria rumbo a Brasil.

Es de todos sabido que el visitante tiene a la mayoría de sus convocados jugando con bastante regularidad en el futbol europeo, su grado de intensidad y velocidad se ha elevado de manera considerable en los últimos dos años.

Los antecedentes inmediatos son desgarradores para el Tricolor que deberá de una vez por todas y cómo sea (a eso hemos llegado) ganar el partido, y como suele pasar y decirse en el llano, "si no es con juego, será con huevo".

Martino y sus dirigidos deben apelar al orgullo, a ese estado casi amateur que alguna vez los hizo enamorarse de este deporte, porque cuando las respuestas tácticas y técnicas no dan todas las soluciones, se tiene que sacar la dosis de amor propio para tratar de ganar partido de esta característica, un clásico.

Si fue la misma Selección con su bajo performance, aunado a los constantes bandazos dirigenciales, los que han provocado un evidente distanciamiento con la afición, tendrá que ser solamente el equipo nacional en el campo el que vuelva a encantar e ilusionar al díscolo público, nadie más.

Los jugadores que militan en Europa, que en el papel se supone son los mejores representantes de nuestro futbol, no levantan el nivel y demuestran su jerarquía, capacidad y calidad en el terreno, como mínimo al 70 por ciento de lo que suelen hacer en sus clubes cuando los toman en cuenta, la Selección seguirá estando en serios problemas.

Punto y aparte es Martino, que como buen entrenador se ha casado con un grupo de futbolistas locales a los cuales no toca ni por error, aun cuando semana a semana le demuestran a la opinión pública que no viven ni cerca su mejor momento.

Bueno, esos futbolistas deberían ser los más comprometidos en tratar de respaldar las decisiones y convocatorias de un entrenador que a la distancia parece aislado y desmotivado, no quiere decir que lo esté, pero las señales generalmente sobrias emitidas por el argentino ahora podrían malinterpretarse si su equipo no levanta en tiempo y forma.

Es casi imposible que en la Concacaf contemporánea, México se ausente a un Mundial vía clasificatoria, debido al paupérrimo nivel deportivo que muestran la mayoría de los contendientes, acá lo alarmante es que el Tricolor parece por momentos no aprender y sumergirse vagamente en una baja de juego de escándalo y no tener respuesta suficiente ante los dos equipos que en fuerza, velocidad y técnica le han exigido por encima de la media zonal, como lo fue Canadá y lo ha sido Estados Unidos.

Antes nos resignábamos con la añeja historia de siempre, en la que México jugaba conforme le venía el sapo lanzaba la pedrada, hoy ni eso nos reconforta.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: MEXICAN LEAGUE