Opinión

Christian Martinoli

Uno de los mejores cronistas deportivos en México, trabaja para TV Azteca y ha colaborado con RÉCORD desde 2010.

Sin reflectores

2021-04-29 | CHRISTIAN MARTINOLI
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Meter 10 goles con el San Luis es cosa seria. Son más de la mitad de las anotaciones del equipo y, sólo por comparar, son los mismos festejos que ha realizado Pumas en toda la temporada. Sin embargo, para varios el nombre de Nicolás Alejandro Ibáñez no les dice mucho, no está en el radar, porque su equipo vive en la penumbra y genera poca atracción hacia las masas.

Y es difícil que te volteen a ver cuando el club con el que juegas tiene poca exposición y para colmo juega sólo por evitar quedar último en la tabla de cocientes. Además, no se puede trascender cuando hace nueve fechas que no se gana y se acumulan dos puntos de los últimos 27 disputados.

Igual Ibáñez se la rebusca, porque dentro de esa racha nefasta ha hecho cuatro goles y aunque tres son de penalti, mucho más no se le puede pedir a un delantero que tiene muy pocas opciones claras para manifestarse en el área rival.

Con 56 partidos entre Liga y Copa jugando en la Primera División con el cuadro potosino, el atacante nacido en Venado Tuerto, Argentina, ha mojado 27 veces. Es decir, prácticamente cada dos juegos con la camiseta rojiblanca marca un gol. No son datos menores para un elemento que pertenece a la organización del Atlético de Madrid y con el que San Luis podría hacer caja en un futuro cercano, sobre todo si hablamos de las necesidades económicas que apremiarán aún más luego de pagar multa sí o sí, por el famoso tema del porcentaje.

Ibáñez pelea todavía por el liderato de goleo donde hoy estará obligado a anotar contra Pachuca y esperar a que Canelo no lo haga con Toluca y que Ormeño, 'Cabecita' y Funes Mori no hagan más goles que los que pudiese lograr esta noche el atacante argentino.

De todas maneras da lo mismo si consigue ser líder en ese departamento o no, su trabajo está avalado como el que maneja en Juárez el paraguayo Lezcano o el mismo Ormeño en Puebla (15 goles en 29 encuentros), elementos que sin reflectores y fuera de los grandes presupuestos, han lúcido, de una u otra manera, dentro del esquema futbolístico de su equipo. Muchos dirán que el guaraní de Bravos no está por ahora en el mismo renglón de perfomance individual que los otros mencionados, pero basta ver

las campañas completas de su equipo y lo que juega el capitán de Juárez, para darse cuenta que merece un mejor futuro deportivo. Sólo como postre, lleva 27 goles en 53 partidos.

Hombres en las sombras que sacan la cabeza a pesar de vivir grupalmente contra las cuerdas. Historias de jugadores que seguramente en un futuro no muy lejano veamos con oportunidades de mayor nivel, incluso dentro de la misma Liga MX.

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