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Cecilio Domínguez, el ‘10’ que carece de protagonismo en América

Cecilio Domínguez se muestra triste en partido de las Águilas
Cecilio Domínguez se muestra triste en partido de las Águilas | Foto: MEXSPORT
El jugador de las Águilas 'perdió' la magia, empatía y goles que hacen brillar al que porta este número
2018-11-08 | ZARITZI SOSA
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Describir al ‘10’ de un equipo implica analizar factores como su habilidad, magia, goles, empatía con la afición y liderazgo. Actualmente América carece de ese protagonismo por parte del paraguayo Cecilio Domínguez y su tiempo en Coapa se agota. 

Una vez más las puertas del club se abren para el guaraní, en este momento su poca actividad en los encuentros y solo un gol anotado a lo largo de esta campaña son el motivo para que se busque su salida y a un precio considerable, en cinco millones de dólares, sabiendo que tiene talento por demostrar a su corta edad.  

Ya en el pasado, entre lesiones y su bajo rendimiento fue perdiendo la titularidad y con la llegada de Miguel Herrera en el banquillo, todo se fue complicando, por lo que en el mercado de transferencias de Invierno lo pusieron a la venta y su único obstáculo fue estar tasado en ocho millones de dólares, lo que dificultó su salida. 

 Cecilio Domínguez sale del campo lesionado

En estos momentos, en Paraguay alzaron la mano por Cecilio, el club Olimpia quiere repatriar al volante, aunque por el momento no han hecho un ofrecimiento formal por él.  

Su llegada en el Clausura 2017 se anunció como el fichaje bomba del conjunto de las Águilas, quien arribó a los 22 años de edad a tierra azteca como una promesa de goles.  

 

 

Con Ricardo La Volpe al mando, poco a poco se fue ganando la confianza del entrenador y cariño de la afición, ya que en el primer torneo marcó tres goles, uno de ellos el más representativo frente a los Pumas que significó la victoria de los azulcremas en Ciudad Universitaria.  

Su paso en América en dos años ha sido gris, suma en cuatro torneos 12 goles y la titularidad la ve cada vez más lejos en cada encuentro y el dorsal diez ha perdido la magia que se había generado en tiempos de Cuauhtémoc Blanco y Salvador Cabañas