Opinión

Francotirador

Nadie como El Francotirador. Cual superhéroe, guarda celosamente su identidad para obtener la información que nadie se atreve a contar.

¿Qué nombres interesan en Rayados para sustituir a Mohamed?

2020-11-26 | El Francotirador
Comparte en:

LA BRONCA QUE TRONÓ AL TURCO

Pues ya se hizo oficial la salida de mi Tony Mohamed y te platico un poco más de lo que sucedió con Rayados. La bronca principal era entre el Turco y Duilio Davino, era cuestión de tiempo para que tronaran. De entrada, el retorno del argentino no fue propuesta del presidente, sino de su jefe, Pepe González Ornelas, luego de que se había empecinado en darle más y más oportunidades a Diego Alonso. Pues Mohamed habló con el mandamás que responde a FEMSA y se arreglaron en minutos. Es más, ni siquiera hablaron de salario ni nada. Digamos que al final fue impuesto.

Y respondió de inmediato, llegó la Liguilla y el título ante América, y luego el ridículo del torneo siguiente. Pero apareció la Final de Copa MX y rozaron la calificación. Mientras todo esto sucedía, iban planeando el siguiente torneo, pero aparecieron las diferencias: lo que proponía Duilio César Jean Pierre no lo aceptaba Antonio Ricardo, y lo que ponía en la mesa el argentino como plan, el mexicano lo bateaba de inmediato. La grieta se fue ampliando y ampliando.

Para el final de este torneo, cuando el Turco pensaba que se iban a sentar a ver refuerzos, Davino le paró el carro en seco y le recriminó la humillación ante Puebla, y ahí se dieron cuenta que estaba rota la relación y alguien tendría que ceder. Y así fue. A pesar de tener contrato vigente y recién firmado, acordaron finalmente la desvinculación.

El problema para Rayados, además de la lana, era quién vendría a reemplazar a Mohamed. Los apellidos aparecieron de inmediato: Aguirre, Ambriz y Almeyda. De peso. Peeeeeero, hasta el cierre de esta columna, ninguno ha sido contactado. Por eso aparecen más candidatos. Así que aún sin tener suplente, por la bronca cantada y ardiente entre Davino y Mohamed, la gente de FEMSA decidió romper por lo sano. Ahora a buscar.

MI BRONCA CON MARADONA

Te cuento una anécdota como generalmente no lo hago, no revelo detalles de mi vida para mantenerme en secreto, pero la partida del Diego bien vale la pena. Me remonto al ya lejano 1982, cuando Maradona jugaba para Boca Juniors y estaba listo para encarar el Mundial de España. Resulta que los xeneizes tenían una gira mundial de amistosos por todos lados y vinieron a la Ciudad de México a enfrentar al América, al que derrotarían 2-1 con gol del Pelusa derivado de error tremendo de Carlos de los Cobos.

Años después me enteré que la madrina de aquél partido, Verónica Castro, conoció a Maradona cuando se la presentó mi compadre Fernando Schwartz, quien lo había ido a buscar al aeropuerto como consigna de Jacobo Zabludovsky. Resulta que gracias a que el ‘10’ le dio la entrevista, le pidió después al periodista que le presentara a ‘Mariana’, la protagonista de la novela ‘Los ricos también lloran’, cosa que Fer hizo y ayudó a formar una nueva amistad.

Verónica Castro en el Azteca en el amistoso entre América y Boca en 1982

Pues después de aquél juego, como hacen los muchos cracks mundiales, Maradona tenía que seguir la fiesta en nuestro país y se fue a la exclusiva discoteca (así le decíamos en mis tiempos, no antros) conocida como ‘Quetzal’, ubicada por Reforma. Resulta, que yo siendo un mozalbete más chico que Diego, justo había sido invitado por uno de mis amigos más influyentes a dicho lugar, al que no podías entrar sin membresía, que requería una cuenta con muchos ceros y acreditar que habías viajado por todo el mundo. El centro de reunión de la ‘high society’, de políticos a artistas consagrados a futbolistas millonarios. El chiste es que aquél día coincidí con Maradona en el Quetzal.

El argentino estaba desatado, aunque no era tan conocido, sí tenía ya renombre y era el títpico ‘me-ligo-a-todas’, así que sondeando el lugar, reparó en una chica guapísima, a la que mandó llamar. Pero, no sabía que era novia del hijo de un conocidísimo político de la época, de mucho peso en el gobierno del Distrito Federal, que en cuanto vio que su chava estaba hablando con otro, no le importó que fuera Maradona y se lanzó a reclamarle con todo y séquito.

Para no hacer el cuento largo: empezaron los gritos, luego los empujones y llegaron pronto los golpes. Pleito de cantina. ¿Y qué hizo Diego? Le entró al zafarrancho, no se arrugó, empezó a repartir como lo hacía en la cancha. Se hicieron dos grupos, ya no importaba quien era quién, sino de que lado estabas. Yo quedé del de Maradona. Duró máximo 10 minutos el pleitazo hasta que la seguridad del lugar logró calmar y empezó a sacar gente del lugar.

Dos cosas me quedaron de aquella noche: que el ‘10’ nunca iba a dejarse de nada ni de nadie, como lo hizo después en su carrera, y que tengo la fortuna de decir que jugué en el equipo de Maradona.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: MARADONA FALLECIÓ A LOS 60 AÑOS POR UN PARO CARDIORRESPIRATORIO.