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Opinión

Felipe Morales

Con un estilo fresco y una pluma original, Felipe Morales nos cuenta las mejores historias del futbol desde su perspectiva periodística.

¿Qué es un Cruz Azul?

2019-08-11 | Felipe Morales
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A Cruz Azul se le observa desde distintos cristales. Si le empatan de último minuto, ‘cruzazulea’; si es goleado, una monotonía derrotista los succiona; si gana, está para Campeón. No hay báscula en el juicio. El aficionado celeste vive atormentado entre lo que siempre quiere ser y lo que a veces es.

Como ayer, ante FC Juárez. La Máquina ganó pastosamente. Fue cíclico, repetido, que no es lo mismo que reinventado. Ganó por probabilidad. No es que haya trabajado el partido, pero lo cobró igual.

Un disparo de media distancia merecía la medalla al mérito; Elías Hernández ensamblaba aquella extraviada idea con una prueba aérea, resuelta por Iván Vázquez Mellado.

Juárez es un equipo de muy buenas intenciones, pero sufrió un golpe de realidad, en el Estadio Azteca. Donde habitan muchos sueños, a veces hay resultados huecos.

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En esa dinámica, en la que los celestes eran la multiplicación de la inercia y los visitantes tenían poca consistencia, si había que hacer un gol, sería desde la frecuencia. O por la probabilidad de saberse superior sin serlo. 

Así, de espaldas al marco, Milton Caraglio descargó el juego aéreo celeste con su exceso de carrocería; en un despiste y una carambola de balón, Roberto Alvarado ingresó al área de puntitas, recortó el marasmo y a Iván Vásquez Mellado y se tuteó con la malla. Cruz Azul ya ganaba.

Luego, con un tiro de esquina por derecha, aliado de los partidos discordantes, Pablo Aguilar hizo un gol desde la anticipación; el paraguayo cabeceó convencidamente hacia el primer palo y La Máquina ya vencía a la rutina con descaro. 

Como Aguilar gobierna los aires, no pide permisos para ser irremediable. No es que el Azteca rugiera por su flaqueza en la asistencia, pero salió de la anestesia. 

Pedro Caixinha piloteó el partido; ganó en automático, pero sin muchos automatismos; hizo que el futbol pareciera deberle algo. Aunque aún desde la victoria, sean los azules los que sigan en deuda...