Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

¿Los mejores 8?

2019-11-26 | David Faitelson
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No se puede 'tapar el sol con un dedo'. A la Liguilla le faltan tres y quizá hasta cuatro 'actores' que, juntos o por separado, han sido claves en la condición pasional y mediática de este futbol. Decir que no se va a extrañar a Chivas, a Cruz Azul a Pumas y, tal vez, hasta el Toluca, es mentir. Afirmar tajantemente, por otra parte, que será una Liguilla incompleta por la ausencia de estos clubes, también es otra gran mentira.

Tampoco se trata de justificar las ausencias. Los cuatro clubes en cuestión están lejos de la Fase Final por el título gracias a su pobreza, mediocridad y e irregularidad. Pero 'el problema' —si es que existe tal— surge a partir de equipos de media tabla que han tenido una campana excepcional y que hoy tendrán que tomar el papel protagónico de la Liguilla.

Empezando por el dueño del liderato general, el Santos, un club acostumbrado a pelear por los campeonatos, pero que no tiene y difícilmente tendrá algún día, el carácter y la presencia de convocatoria que se requiere en esta fase del torneo. Santos, insisto, ha tenido una campaña excepcional.

Quizá lo mejor que le pudo haber sucedido a esta Liguilla es que Rayados, el equipo con la nomina más cara de todo el futbol mexicano, haya clasificado de último momento y como el número ocho se enfrentará al equipo lagunero en una combinación que en el norte del país tiene ciertas características de rivalidad y hasta de un 'clásico'. La serie se aprieta un poco más y promete sacar lo mejor de cada uno.

La Liguilla, a mi entender, se vio favorecida una vez que Tigres no fue a especular en la ultima fecha y a tratar de evitar un enfrentamiento ante el América en los Cuartos de final. Uno de los duelos más atractivos de los últimos tiempos en fase finales es el que han protagonizado estos dos clubes. Tienen un potencial deportivo al máximo nivel y dos entrenadores que conocen bien esta fase del campeonato —Ricardo Ferretti y Miguel Herrera—.

Me gustaría decir que Tigres es favorito —cierra en casa—, pero… ¿Habrá algún 'valiente' que se atreva a descartar al América en esta zona del campeonato? No lo creo. En Coapa suelen tomarse las Liguillas muy a pecho, saben jugarlas, las atesoran y comprenden que, su éxito o fracaso, dependen directamente de ellas.

Tigres es el Campeón, quizá con menos 'corazón' y 'espíritu' que el América. El equipo de Ferretti es, muchas veces, un frío calculador de las circunstancias. Una sola estadística deja en claro sus intenciones: la mejor defensa del torneo, con sólo 14 goles permitidos, siendo hasta cierto punto contradictorio que cuente con algunos de los mejores delanteros de la Liga —Gignac, Vargas, Valencia, Aquino—. Tigres es así. Puede jugar de otra forma, tiene futbolistas, pero lo hará para ganar y de ser necesario, nos 'dormirá' con su juego. Al final, es capaz de levantar el trofeo como lo hizo justamente hace seis meses en León.

Los demás participantes de esta Liguilla siguen sin tener la suficiente relevancia historia, mediática, pero no así la futbolística. Nadie les regalo nada para estar aquí. Lo han hecho de forma maravillosa. El León, que es un equipo que siempre intenta jugar bien al futbol o las temporadas excluyentes de Querétaro, Necaxa y Morelia, que quizá sin tener el mismo nivel de inversión y de exposición que otros, están con justicia peleando por el trofeo.

Decir que no extrañaremos a Chivas, a Cruz Azul, a Pumas y hasta al Toluca me parece una gran mentira. Su nivel de competencia, sus decisiones y comportamientos en la cancha y más allá de ella, le han llevado hasta este lúgubre escenario. No merecen mas de lo que realmente tienen hoy.

Mis favoritos para alcanzar el campeonato. Este es el orden: 1. Tigres, 2. América, 3. León, 4. Santos, 5. Rayados, 6. Querétaro, 7. Necaxa y 8. Morelia. Esperemos que sea una buena Liguilla. Que el futbol brille, abierto, espectacular y que nadie extrañe a nadie ni a nada. Pongámosle, si usted quiere, una veladora a los ausentes. Nada más.