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Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

¿Grandes?... Ratoneros y miserables...

2019-05-14 | David Faitelson
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Puede que me haya quedado con las esencias del futbol del mediodía del martes o miércoles de la semana pasada, pero mi parpadeo (somnolencia) desde el sofá era una evidencia más que clara que la Liguilla del futbol mexicano había comenzado de forma tímida y perezosa. ¿Los culpables? Los culpables estaban a la vista…

Ser o pretender ser 'grande' en el futbol, implica, sin ninguna clase pretexto u objeción, que te comportes como tal en cualquier situación. Ni América ni Tigres ni Rayados han tenido -deje usted la brillantezla postura apropiada de lo que son o quieren ser para el futbol mexicano.

Dos de ellos apegados al reglamento. El otro, el América, presentando una faceta vergonzosa de su juego -no hizo un solo disparo directo a gol en todo el partido del domingo ante Cruz Azul-. ¿Eso es grandeza? Especular, cuidar el marcador, arriesgar a que te hagan un gol y que todo se vaya a la basura.

Es una verdadera pena porque, al final del día, esos clubes cuentan una riqueza estructural que les lleva a presumir planteles de gran calidad y entrenadores de primer nivel. No tienen necesidad de jugar de tal forma ni tampoco de tomar una postura precautoria o temerosa. Si van a ser 'grandes' deben jugar como 'grandes', en la situación y el momento que sea.

Lo del América fue, hasta cierto punto, cobarde. Salir a conservar la ventaja del jueves no corresponde a su reputación en Liguilla y en las situaciones más dramáticas y emocionantes del futbol mexicano. Un equipo cabizbajo, perdido, que se defendía y aprovechaba la debilidad del rival.

Cruz Azul fue ímpetu y entrega, pero no tenia la calidad de futbol necesario para eliminar al América. Al final, con Marchesín como la figura, el América rescato una derrota mínima que le dio el pase a las Semifinales. Nada qué festejar. Con ese nivel futbolístico y con esa capacidad de especulación (postura), el León debe darles una buena lección entre miércoles y sábado.

Lo de Tigres y lo de Rayados también alcanza el calificativo de infame. El equipo de Ferretti jugó con fuego durante gran parte de los 180 minutos de la eliminatoria. Me atrevería a decir que el Pachuca fue mejor en el balance global y que si no fuera por Nahuel Guzmán, el desenlace habría sido diferente.

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Un Tigres sin el balón sin ideas sin inteligencia, dependió al final de un remate de cabeza del francés André-Pierre Gignac para pasar a las Semifinales, amparado en su mejor posición en la tabla durante el torneo regular.

Y lo mismo sucedió con Rayados. Corrió con fortuna ante un Necaxa que le jugó una eliminatoria muy digna a pesar de que su propia directiva le había dado ya una puñalada artera vendiendo poco antes de la Liguilla su mejor futbolista, el chileno Brian Fernández. Monterrey dependió de una genialidad de Rodolfo Pizarro y de las atajadas confiables de Marcelo Barovero. Pasó a Semifinales, también, respaldado por su mejor posición en la tabla.

Los tres dependieron, finalmente, de sus porteros argentinos para estar dónde están. Marchesín, Nahuel y Barovero firmaron el sufrido boleto de América, Tigres y Rayados a las Semifinales, tres clubes que se jactan de ser 'grandes', que invierten can cantidades exorbitantes en sus nominas y que al final, salen a jugar de forma ratonera y miserable… ¡Qué pena!