RECORDLogoRECORD

Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

'Empequeñeció'

2019-02-08 | David Faitelson
Comparte en:

'Grande', 'histórico', 'popular', 'tradicional', 'querido'...Llámele como usted quiera a Chivas, lo que definitivamente no parece ser es un candidato serio y real al título del futbol mexicano.

Y para información de las nuevas generaciones -incluyendo y destacando a los 'millennials'- es algo -el que Chivas no aspire a ser campeón- totalmente nuevo en el futbol de México y quizá una muestra irrefutable del deterioro, no
sólo el que ha sufrido, sin duda, el Club Deportivo Guadalajara como institución, también una repercusión del daño de la política de los dueños de equipos del futbol mexicano. No hay que ser un genio para entender que tantos futbolistas extranjeros han terminado por lastimar al futbolista mexicano y en especial a un equipo que basa sus éxitos y fracasos en ese futbolista mexicano.

Lo de Chivas es sólo un daño colateral de los cambios al reglamento en cuanto a los futbolistas extranjeros en la Liga MX, las condiciones de la gran cantidad de naturalizados que se han aprovechado -legalmente, sí- de las leyes mexicanas y también del número exagerado, ridículo, escandaloso y vergonzoso de futbolistas no nacidos en México enrolados en las nóminas de 17 de los 18 clubes que conforman de la Primera División. Y lo peor de todo es que este es apenas el inicio de algo que puede ser aún más dramático y penoso.

No se trata de justificar ni esconder la responsabilidad de Chivas. Sus decisiones directrices de los últimos tiempos, los problemas personales del dueño, el propio alejamiento del propietario, Jorge Vergara, son factores que también han colaborado para que un equipo que siempre debe ser protagonista a lo máximo, se haya convertido en un aspirante únicamente a clasificarse a la Liguilla. Esa situación hubiese sido impensable hace 10, 15 o 20 años en el futbol mexicano.

Chivas ha 'empequeñecido' mientras el futbol mexicano ha tomado un rumbo diferente, engrosando equipos como Tigres, Rayados, Santos y Pachuca, en tanto que otros como el América, Toluca y Cruz Azul se han adaptado a los nuevos tiempos y han formado un grupo muy particular para el que Guadalajara no parece tener una invitación ni forma de acceder.

El enero de Chivas se combinó con algunos resultados que le colocaron en los primeros sitios de la tabla, pero no era una realidad del llamado 'Rebaño Sagrado'. Aprovechó el inicio desconcertante de Cruz Azul y de Toluca para ganarles con la mínimo. Una cuota de cuatro goles en los primeros cinco partidos ligueros no ayuda demasiado. Lo mejor que ha tenido Chivas es una mejoría ostensible en su aparato defensivo. La llegada de jugadores como Hiram Mier y Jesús Molina le dieron otro tipo de garantías a la zaga. Chivas se defiende bien. No tiene, sin embargo, lo recursos al frente para generar más futbol, más ideas, más profundidad y tampoco los definidores que necesita. Alan Pulido costó mucho dinero y no ha dado el paso de calidad para la que, en apariencia, su carrera apuntaba.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: JESÚS MOLINA, PIEZA CLAVE EN LA 'MURALLA' DE CHIVAS

Chivas siempre será un buen termómetro del futbol mexicano. No podemos suponer que el tamaño del futbol mexicano se refleja en clubes como América, Tigres, Rayados, Cruz Azul o Toluca. Es Chivas una muestra casi exacta de cómo se trabaja en fuerzas básicas, de las oportunidades y la confianza que recibe o que no recibe el futbolista mexicano. Es Chivas el espejo perfecto para buscar las arrugas y las canas de este futbol.

El otro afectado que pronto empezará a lamentar la situación es la Selección Mexicana. Hay que sumar a este panorama que durante el receso invernal, tres jugadores dejaron de pertenecer al nivel competitivo de las ligas europeas -Miguel Layún y Carlos Salcedo fueron repatriados por los equipos regios- y Marco Fabián de la Mora firmó su vuelta al continente vía el futbol de la MLS de los Estados Unidos. Sólo una exportación -la del joven Diego Lainez- a cambio de tres regresos. Las cuentas no salen en ese sentido.

Desde que yo tengo uso de razón, el futbol mexicano siempre contemplo a Chivas como uno de los grandes candidatos a ganar el título. Hoy, está lejos de esa condición. La mayor parte de los expertos creen que no le alcanzará para meterse ni siquiera a la Liguilla -sería la cuarta ocasión consecutiva- y otros más aseguramos que tiene lo suficiente para hacer un esfuerzo y estar entre los ocho mejores de la temporada. En lo que todos coinciden es que no tiene nada qué hacer cuando América, Tigres, Rayados, Cruz Azul y Toluca se sienten a la mesa a comerse el pastel principal del torneo.

Es una pena. Duele decirlo, pero Chivas se ha vuelto pequeño, ha 'empequeñecido', gracias, primero, a su propia incapacidad de tomar buenas decisiones y al alejamiento de Jorge Vergara que, bien o mal, siempre le impregnaba -y hasta le inventaba- un papel protagónico para el equipo y luego está el futbol mexicano que, a través de una política de contratar y contratar futbolistas extranjeros casi sin límite, se ha encargado de llevar a un segundo y hasta un tercer plano al futbolista mexicano, que tiene pocas oportunidades de crecer, de desarrollarse y de mostrar su talento. Chivas es una tradición, que basado en su rica historia, en su política de mexicanidad, ha alcanzado para transformarse en un 'patrimonio' de nuestro futbol. Pues ese emblema, ese acervo futbolístico y hasta social, se está viniendo abajo y nadie pone atención.