Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

'Bestia de Liguillas'

2019-12-03 | David Faitelson
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Apareció casi mágicamente en la mirada de sus futbolistas, en los gestos de Miguel Herrera y hasta en la respiración de sus aficionados. El América se ha desprendido del atuendo de un competidor más y se ha puesto el disfraz que acostumbra a utilizar en esta fase del torneo. El de una 'Bestia de Liguillas'. Por sus venas corre sangre caliente, por sus músculos torrentes de adrenalina y por su corazón un latido más poderoso que cualquier otro. La 'Bestia de Liguillas' ha despertado justo a tiempo...

Esa es la única forma de explicar lo que sucedió el domingo por la noche en San Nicolás de los Garza. Un equipo que emergió de una temporada mediana, irregular, llena de circunstancias y lesiones, y que no parecía tener las condiciones para ir y darle la vuelta a una eliminatoria ante el equipo más dominante de la última década.

La gran diferencia entre América y Tigres no fueron los goles o errores de Carlos Salcedo. Fue la actitud. Uno salió a ganar, el otro a especular. Uno salió convencido de lo que significa su camiseta, su identidad, su historia y su leyenda. El otro fue a cuidar lo poco que había logrado en la Ida y a mostrar un futbol que se ha vuelto un tanto predecible y perezoso. El América elevó su futbol de 'juegos pirotécnicos' por los cielos del Universitario. Tigres mostró su lado más aburguesado y conformista.

Para muchos especialistas parecía clara la hipótesis que, desde esta serie de los Cuartos de Final, emergería el gran favorito para ganar el título. El América se ha hecho con creces de ese valor. Hoy, después de sus mejores minutos de futbol en el semestre, de sus jugadores recargados de vitalidad, de orgullo y confiados en que han recuperado un modo de jugar y de funcionar, la pregunta es: ¿Quién se atreve a 'apostar' contra ellos?

El América se reencontró con el América justo en el momento preciso y gran parte de ese mérito es de su entrenador. Miguel Herrera 'sacudió' al equipo de arriba hacía abajo, movió las piezas que creía necesario mover. Mandó a Renato y a Roger Martínez a la banca. Puso a jugar a Giovani —a pesar de las críticas— y envió al campo a un futbolista como el uruguayo Federico Viñas y al paraguayo Richard Sánchez.

Y confió en su gente, empezando por el argentino Guido Rodríguez, nombrado y renombrado como el mejor jugador de la Liga. A partir de él, el América obtuvo confianza, fue fuerte de carácter y determinante en los momentos más delicados del juego. Con Ibargüen encendido, Henry Martín haciendo, como siempre, el trabajo, el América creció y creció a más no poder.

Un 0-3 impactante en los primeros 45 minutos, el peor 'baile' que la han puesto al 'gran' Tigres en su historia de Liguillas. Y después, cuando el rival reaccionó o trató de reaccionar basado más en su necesidad, en su urgencia, en sus individualidades, Herrera mandó al campo a Martínez y a Renato. ¡Jaque mate! América no sólo había destrozado al Campeón, también se colocó la etiqueta del equipo a vencer en esta fase final del campeonato.

Ningún otro club del futbol mexicano cuenta con la historia del América en Liguillas. Miguel Herrera la ha entendido mejor que nadie. Este equipo se transforma en los juegos 'a matar o morir'. Puede convertirse en un equipo irreconocible a partir de lo que enseñó en todo el semestre. Ganarle es, prácticamente, imposible.

En una Liguilla atípica, donde los clasificados 5, 6, 7 y 8 están en 'Semis', el América se ha desprendido por encima de los demás. Tendrá un rival complejo en el Morelia —la gran sorpresa de la temporada— que suele bajar demasiado sus 'revoluciones' cuando tiene enfrente la camiseta azulcrema.

El América es favorito —digamos gran favorito— si tomamos en cuenta una comparación directa entre un plantel y otro y que la serie Semifinal cerrará en la cancha del Estadio Azteca. Hasta eso obtuvo el América tras su rimbombante triunfo en Monterrey. Jugar la vuelta de las Semifinales en casa cuando se ha clasificado a la Liguilla como el número 6. ¡Increíble!

La otra Semifinal tampoco luce tan pareja como quisiéramos. Necaxa ha hecho una magnífica temporada, pero todos sabemos que tiene una fecha de caducidad. Incluso, lo mostró durante algunos parajes de la eliminatoria de Cuartos ante Querétaro.

El marcador global (6-2) es totalmente engañoso de acuerdo a lo que se vio y vivió en los 180 minutos. El equipo de Guillermo Vázquez no llegará como favorito ante un Monterrey revitalizado en la parte final de la temporada y que echó categóricamente de la Liguilla al líder de la competencia y candidato a campeón, el Santos.

Los Rayados tendrán que jugar sin distracciones y obtendrán el boleto a la Final, situación que generará un cambio abrupto en el calendario de competición. Si Monterrey elimina a Necaxa, la Final, ante América o Morelia, se aplazará para jugarse en la última semana del año y así permitir que el club regio participe en el Mundial de Clubes en Qatar. Un hecho que promete perjudicar poderosamente al rival de Rayados, que tendrá un par de semanas de inactividad.

Las campañas de Santos, León, Tigres y Querétaro se han quedado como una simple anécdota. Algunos de ellos cayeron abruptamente desde el juego de Ida y nunca pudieron levantarse. Los otros fueron superados en su propia casa. Las Liguillas se juegan a goles, a tomar riesgos, a dejar todo la cancha. Quienes no lo entienden así, no tienen nada qué hacer en ella.

Estamos viviendo una Liguilla espectacular, en futbol, en goles, en decisiones polémicas que tienen que ver con el VAR. Nos ha introducido en un mundo diferente, donde lo único realmente normal, conocido, es una 'Bestia de Liguillas' que viste de amarillo y azul, y que amenaza con no detenerse hasta levantar el trofeo de Liga. Veremos quién es 'el valiente' que puede hacerle frente. Tigres no pudo y cada vez quedan menos.